Me muevo en dos orillas, con el alma dividida y la mente saltando de un lado a otro.
Por un lado, veo oscuridad en el aire, luces que se apagan, tambores que retumban y voces que me llaman desde donde habitan seres amados. Y quiero correr a su abrazo.
Del otro lado, cielos despejados, sueños realizables, risas y futuro. Mis brazos dispuestos para ofrecer apoyo en tiempo real, si es necesario.
Entonces, como les sucede a muchos, las mañanas pueden tornarse grises y el alma —como los músculos— se contrae y se expande, creando un cosquilleo confuso entre la tranquilidad y el desenfreno.
Y es en esos momentos, medio turbios, cuando aparecen ellos. Unidos, como un ejército dispuesto a darlo todo. Te arrastran a la alegría y al placer sin que apenas lo notes.
Así pasó anoche. Y así ha pasado muchas veces.
Los amigos, al rescate del amor, en comparsa de colores, elevan el espíritu a magnitudes cada vez mayores. Anoche disfrutamos de la magia y el goce de la amistad en toda su plenitud.

Dicen que no hay avance en multitudes sin un líder. Y felizmente, esta compañía de corazones entrelazados tiene uno profundamente humano, capaz de organizar, sorprender y fomentar el talento individual a escalas inimaginables. Frank y su familia son nuestros anfitriones de lujo.

En un cumpleaños colectivo, celebrando a quienes cumplieron años en el primer trimestre, las flores, las postales y un discurso elocuente —salpicado de escenas de humor— hicieron que las carcajadas y las emociones desbordaran los sentidos y despejaran cualquier sombra de tristeza.

Hubo también espacio para lo esencial: oraciones por los enfermos, por nuestras familias y por abrir caminos que nos permitan avanzar en este país. Por unos instantes, la música se detuvo… y el alma habló.
Las actuaciones fueron memorables. Mis entrañables amigos Maité y Félix, ese matrimonio que destila ternura y bondad, nos regalaron un flamenco vibrante, lleno de fuerza, belleza y complicidad.

La voz de Frank, melodiosa y potente, volvió a convocar a los más valientes a subir al escenario. Y como siempre, desde niña, yo también me sumé… declamando versos de mi admirado Benedetti.
Baile, comida exquisita, bebidas y ritmo nos acompañaron hasta la madrugada.
Y entre tanta alegría, también hubo espacio para lo íntimo: compartir planes, contar los pasos que vamos dando, abrazarnos… hasta el próximo encuentro.
Porque puedo afirmarlo con total certeza:
con amigos de este linaje, el alma siempre encuentra cómo salvarse.

Miami, 3/29/2026

Mi hermana querida que exactas palabras y renovadoras. Dios bendiga tu Verbo. Gracias a Fiis por tenerte y tener esos lindos momentos . Inyeccion de vida y realizacion de sueños. Te auguro un brilkante futuro.
Por favor no nos prives de tu elegancia y belleza de comentarios.
Esperamos anciosos pir la proxima..Gracias Cristy
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Maite querida, hermana del alma y ser irrepetible. Artista desde niña y de las buenas. Gracias por tu apoyo e inspiración. Anoche demostraste que el arte lo llevas en la sangre. Te quiero mucho. Siempre escribiré porque me libera el alma y me inspira a soñar.
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