Llegaron los 60

Alguna vez dudé acerca de si fue totalmente correcto la decisión de ir a estudiar en las escuelas de nuevo tipo ideadas en Cuba, llamadas “Escuelas Vocacionales”, creadas en mi adolescencia para desarrollar y estimular aptitudes individuales en los estudiantes de mejores resultados académicos con vistas a garantizar una mejor orientación profesional. A las puertas de mis 60 años debo reconocer como un logro indiscutible de ese tipo de enseñanza los valores y los lazos de amistad perdurables durante tantos años en general de los que siendo muy pequeños invadimos sus pupitres y pasamos tantas horas juntos en sus aulas, albergues, plazas y corredores. Realmente compartíamos más tiempo ahí que en nuestras casas.

Han pasado muchos años desde que nos despedimos para ir a la Universidad. Muchos de nosotros hoy laboran en Cuba pero otros estamos fuera de la isla por diversas razones.

Hace 7 meses que vivo en la ciudad de Miami junto a una de mis hijas y mi nieta. Etapa difícil pues ya me rondan casi los 60 y cuando creía que estaba culminando mi historia laboral debo empezar desde cero y volcarme a nuevos sueños. No era capaz de concientizar la fuerza interior que nos impulsa a avanzar bajo cualquier circunstancia cuando de enfrentar la vida con ilusión y optimismo se trata. Hoy ya conduzco un vehículo, me atrevo a comunicarme en Inglés y trabajo como cajera en una importante cadena de tiendas. Pero este post no pretende en lo absoluto reflejar mi posición individual. Utilizo mi ejemplo para mostrar lo que percibo como punto común en los graduados de mi generación, perseverancia, capacidad de adaptación a cualquier circunstancia, empeño y deseos de aprender es algo positivo que nos identifica.

Ahora hablo del rasgo que más me enamora. La solidaridad humana, el compañerismo es distintivo de mi equipazo. Los colegas de mi vieja escuela vocacional José Martí de Holguín, orgullosamente llamados “Vocacionaleros” me arroparon desde mi llegada. El 26 de agosto de este 2023 quedará grabado en mi memoria como un día hermoso, lleno de luz y esperanza. Recibí la invitación del amigo Frank Raúl que arribaba a sus 60 años y nos convocaba a todos para disfrutar junto a su familia de ese memorable acontecimiento que se convirtió en cumpleaño colectivo en breves instantes. Desde el momento de la convocatoria y gracias a las redes sociales y el amado Whasap nos unimos en un grupo que se dio de inmediato a la tarea de preparar la fiesta más linda e inolvidable imaginada. De hecho alguien propuso que nos vistiéramos con ropas de la época y lo cumplimos.

Por diversas razones laborales y personales algunos no pudieron participar físicamente, mas su alma y espíritu nos acompañó durante la tarde noche. Tendría que extenderme demasiado para relatar cada detalle, me detengo en algunos no menos importantes de los que no mencione. Qué sensación tan extraordinaria, respondiendo al llamado de identificarnos con vestuarios de los 70 lucíamos radiantes con esos disfraces. Besos, abrazos, asombros, derroche de empatía por cada poro hizo de ese encuentro memorable. Creo que fue magia pura. Bailamos, bebimos, reímos, cantamos, revelaciones de la noche en karaoke, grupos vocales, septetos, competencias, y hasta yo que fui la declamadora de la escuela me atreví a recitar un poema. Hacía muchos años que no declamaba y para mi alma fue un verdadero regalo hacerlo ante mi primer público después de tantos años. Un momento especial resultó a pesar de la alegría, el recuerdo de aquellos amigos y familiares que ya no están.

Quiero agradecer a todos por este día. Me he llenado de nuevas fuerzas, ganas y confianza. El privilegio de sentir que tengo tan cerca a personas valiosas, emprendedoras y entusiastas que a pesar de las canas y las arrugas que se asoman enfrentan la vida con optimismo y alegría es un plus inigualable.

Nos volveremos a ver, cantaremos y reiremos mucho más. Estaremos uno para los otros en las buenas pero también en las no tan buenas porque de ahí viene la fuerza. Gracias por la acogida y el amor. Viva la vida y todos los misterios de los caminos que nos hace recorrer. Bienvenidos 60. Para los que le temen a la vejez, creo que el miedo viene de la soledad que a veces nos envuelve. No queremos estar solos, necesitamos vida social y amigos. Hay que prepararse y reinventarse cada día.

Más que nunca necesitamos apoyarnos a estas edades. Demostrado está que tenemos el alma joven y es la herramienta perfecta para vencer los achaques del cuerpo cuando vayan apareciendo. GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS.

28/08/2023

Leave a comment

Blog at WordPress.com.

Up ↑

Is this your new site? Log in to activate admin features and dismiss this message
Log In